Por Gloria Susana EsquivelEsta noche, la fiesta es en tu casa. Entonces llama a los bomberos, pues lo que viene es fuego pal’ dancefloor. Bálsamo pa’ la raza.
Dicen que los esquimales, al vivir en la nieve, tienen miles de palabras para designarla. Es posible que a los latinos nos pase lo mismo con la rumba, el baile, la pachanga, el fiestón, la jarana, la juerga, la parranda… la hora de la fiesta, no hay quien nos gane. Ahora, para que la noche se prenda todo lo que necesitamos es candela, y para provocarla, nada como un buen tema para ponernos a hervir la sangre. A continuación, una lista de canciones infalibles que ponen a bailar a cualquiera, desde el borracho que está vomitando en el pasillo hasta el que fuma en su esquina, haciendo cara de misterioso seductor. Repito, estos son TEMAS INFALIBLES, que salvan a cualquier anfitrión, que distraen a ebrios fastidiosos, que suspenden cualquier silencio incómodo, que erotizan a las damas. Si esto no aviva el bailoteo, se le garantiza la devolución de su dinero. Si esto no prende la llama, váyase a Escandinavia.
10. XiBom bom bom - As Meninas
Este himno no solo aviva la llama de la efusión: también enciende la de la revolución. Y es que ya sea en español o en portugués, detrás del pegajoso BonXiBonBonBon se esconde una aguda denuncia social que habla de la pobreza, la mala educación y la inequidad en la repartición de la riqueza en Latinoamérica. Claro, si esta declaración no fuera una especie de samba raggamuffin bien podría confundirse con una canción protesta, pero gracias a su maravilloso ritmo se puede reflexionar sobre la sociedad y mover la cola al mismo tiempo y sobre una sola baldosa. Atención a la sugestiva "los de arriba suben y los de abajo caen": no habla de una extraña gimnasia erótica, sino más bien de una realidad social aderezada de mucha picardía.
9. Fruit de la passion - Franky Vincent
Cuando los invitados ya han calentado motores, el anfitrión puede hacer una movida audaz y poner la media luz para que la fiesta se torne un poco más seductora. Es el momento de sacar la antillana interna y mecerse al encantador ritmo de esta rola. Recuerde, entre estrofa y estrofa hay una pausa en donde puede hacer un movimiento dramático e intentar hablar en francés. Mejor aún, aproveche ese momento para arrinconar a su pareja y susurrarle vulgaridades en papiamento. Este tema, además, tiene un plus y es que se presta para una coreografía de pseudoMacarena, y no porque no sea igual de sabrosa sino porque se hace a otro ritmo, con una cadencia más sensual a la altura de la cadera. Esa misma que invita a los comensales a saborear, no solo los pasabocas, sino también el fruto de la pasión. Grrrr.
8. Quieren chorizo, El cubo deleche - Cuentos de la Cripta
Después de la álgida reflexión que proponen As Meninas y de las delicias de probar el fruto de la pasión, lo mejor para aligerar los ánimos es seguir con las metáforas sexuales que comparan lo erótico con lo gastronómico y continuar con este maravilloso megamix, alegre, desparpajado y rico en connotaciones misteriosas. Ahora, no se sabe si estos cuentos de terror que quieren contar estos pioneros del hip-hop caribeñogótico son sobre la vecina que quiere leche o chorizo o sobre otra cosa, tal vez su mensaje no sea del todo claro y el malpensado es uno. De golpe “chorizo” es una palabra en código para referirse a... no se… a algo más. En fin, hay que de pensar tanto. Con Cuentos de la cripta y su tropigoth, lo que hay es goce: nada de lógica. ¿Y quiere que le llenen el cubo de… de qué?
7. El gato volador - El Chombo
Si los invitados no han mostrado resistencia alguna a los temas anteriores, es hora de sacar la artillería pesada. Esta canción, de género inclasificable, básicamente narra la historia de una fiesta a donde llegaron muchos gatos, desde el Gato Tom hasta Silvestre hasta el gato con botas, cuando de repente llega un invitado especial. ¿Sabe quiénes? Pues extienda ambos brazos, cual avión, y luego aterrice sobre la pista de baile gritando la respuesta: “¡El gato voladooooor! ¡El gato voladooooor!”. En este momento, sus invitados no sólo estarán ebrios como una piñata, sino que también estarán invadidos por la fuerza felina de este acto. El clímax llegará cuando juntos despeguen, cual flota de aeronaves en desfile militar, y entonen al unísono “¡El gato voladooooor! ¡El gato voladooooor!”. (Y por favor, no olvide las alitas).
6. La Lambada - Kaoma
Después de la descarga tan intensa a la que usted ha sometido a sus invitados, lo mejor es bajarle un poco al ritmo pero no desacelerar en lo candente. Parecería una empresa imposible pero, a Dios gracias, existe La Lambada, el baile prohibido, la delicia hecha canción. Todos recordamos con nostalgia el video en donde un montón de garotas se restregaban con un montón de garotos porque, en su momento, todos nos sonrojamos. Era un video sugestivo en donde un niño moreno y una mujer rubia bailaban el ritmo del pecado sin prejuicios raciales (mucho antes del Black and White de Michael Jackson… pura vanguardia).Pues bueno, apenas suenan las primeras notas de esta canción, se activa un chip en el cerebro. Y a restregarse con el deal lado (mucho antes del perreo… pura vanguardia). De golpe por eso se le llama el baile prohibido, porque después de que suena se prohíbe hablar de lo sucedido en la pista de baile. ¡Ay ay ay! Llorando se fue. Pero nuestra decencia.
5. Está Pegao - Proyecto Uno
Magic Juan tiene tanta magia dentro de su ser boricua que no le bastó con un gran talento para la interpretación del merengue y el baile del house, sino que, en una movida digna de visionario, decidió fusionarlos y crear el super revolucionario meren-house. El mismo que nos trajo al popularísimo "Grillero" y al bandido “Tiburón”, el papá de Sandy y Papo y de los Ilegales. Lo realmente genial de este género, es que puede bailarse tanto en pareja como en grupo. Así, su beat frenético permite que los asistentes a la fiesta que no se sienten muy cómodos bailando en pareja, es decir, estando pegaos, se dediquen a dar brinquitos y hasta hacer break dance. Definitivamente, el proyecto de Magic Juan logró esparcir un polvo mágico por el continente, dejando emotivísimos recuerdos y un imbatible legado musical. Yo pensé que tú sabía, questo es Proyecto Uno! Delao, uh!
4. Atrevete te te - Calle 13
Estoy segura que Residente y Visitante nunca se imaginaron el furor que desatarían con esta canción. De haberlo sabido sospecho que ni la hubieran grabado, pues los estigmatizó como dioses del reggaetón a lo largo y ancho del continente americano. Todo el mundo se la sabe, todo el mundo la baila y lo mejor, es que la gente no solo la canta, sino que hace fonomímica con ella. Así como Calle 13 perdió el "street credit" en el mundo del hip-hop con este tema, es posible que su jefe pierda toda su autoridad cuando lo baile encima de la mesa e intente subirle la minifalda a la gordita de la oficina. Es una escena que se repite sin faltar cada vez que suena, pues parece poseer de espíritu lascivo y temerario a todo el que la escucha. Esta es una canción maravillosa para que otros hagan el ridículo, no usted, así que, por favor, limítese a mover su cabeza de lado a lado y a propiciar, eso sí, que sea su jefe el que se sube en la mesa, no usted. ¡Atreve-te-te!
3. Livin' la vida loca -Ricky Martin
Antes de que Ricky Martin tuviera gemelos, antes de que dijera que podía amar a hombres y a mujeres por igual, y mucho antes de que surgiera el rumor de sus nalgas de silicona, él era un muchacho sencillo con buzos de lana delgada pegados al cuerpo, que enamoró a los Estados Unidos con temas que hacían creer a los gringos que si los cantaban, ellos también podrían hablar en español (“livin’ lla veera louca”, coreaban). Temas como este, para poner en ese momento en el que la rumba ha llegado a su máximo estado de ardor. En muchos, esta canción avivará la nostalgia y los pondrá a cantar como si fueran aquel joven carismático que siempre quisieron ser: como Ricky, locos y juveniles, siempre en el vértice del closet, pero sinsalir jamás de él.
2. Rica y apretadita -El General
Una canción que levanta hasta a unmuerto. Un dúo maravilloso en donde los invitados podrán hacer un pequeño show.Primero, las mujeres emularán a Anaika ycantarán como ella: “No me trates no / Nome trates de engañar / Sé que tú tienes a otra / Y a mi me quieres para hmmm” (se recomienda llenar el espacio que dejan estos hmmm con algún gesto, puede ser el de rascarse las caderas con los codos o el de torcer la boca como el pico de un pato); después de calentar motores con esta introducción, los hombres deberán encarnar al mejor General después de Napoleón y desbordarse en un sandungueo- rap de altísima factura que hará de esta fiesta un caldo de incocinable sazón. “Mamita mamita rica y apretadita / Tú ere’ mi mamita rica y apretadita”. Cuando El General diga “tus curvas son como botella de Coca-cola” se recomienda trazar la silueta de la botella con las manos. Es un paso de muy buen gusto que deleitará a la audiencia.
1. Mis ojos lloran por ti -Big Boy
Tema perfecto para celebrar el apogeo máximo de la noche, cuenta con un elemento fundamental para garantizar el estallido definitivo de emoción: una intro dramática. Cuando comience a sonar la parte de “El tiempo pasó / como una estrella fugaz”, cantada por el gordito de Son by Four, la gente deberá extender los brazos (abrazarse en grupo es recomendable), cerrar los ojos y comenzar a mecerse. Luego, cuando la canción reviente con la entrada de Big Boy, pasará lo siguiente: la pista de baile se dividirá en profesionales y amateurs. Los primeros, extrovertidos, recitarán de memoria la letra, harán fonomímica –disfrutarán, especialmente, la parte de “tus formas de hacer el amor”– e imitarán con especial cuidado los acentos de Big Boy; los segundos –introvertidos– harán uno o dos gestos de rapero con sus manos y se moverán de lado a lado, alentando a los que sí saben del negocio. Big Boy, salvavidas de la fiesta, pionero del reggaetón.
| Siguiente > |
|---|








