Resaca, guayabo, goma, cruda, chuchaqui, ratón, rasca, caña… llámelo como quiera. Igual, hablamos de la misma cosa: de una muerte dolorosa. Y muy lenta. ¿Cómo sobrevivir al día después de la fiesta?

Hemos estado ahí. Con algo de suerte, tendidos en la cama y no en la acera, padeciendo los estragos de una desmesurada noche de juerga. La escena es devastadora. Nuestra piel ha perdido su color, nuestra conciencia es un reproche y nuestra cabeza, una gran jaqueca. Nos quedan pocos amigos y menos recuerdos del ridículo que hicimos. En definitiva, somos una vergüenza. Ahora, para sobrellevar esta agonía no hace falta irse a rehab. Tan solo hay que tener lo siguiente en cuenta:

•    En caso de despertar al lado de un extraño, huya de la escena. Eso sí, no olvide su ropa interior.

•    No duerma en una habitación con las paredes pintadas de verde neón, un afiche gigante de Maná, una imagen 3D o una lámpara de lava.

•    No tome Vitamin Water ni Gatorade. Suero, preferiblemente intravenoso, es la mejor receta para combatir su lamentable caso de deshidratación.

•    Haga una lista de promesas que, por supuesto, jamás cumplirá. Esto, al menos, servirá para aliviar su culpa y le permitirá suponer que existe un futuro esperanzador.

•    Redímase. Llame, una por una, a las personas que irrespetó con su presencia la noche anterior. Discúlpese. Diga “No vuelve a pasar”. De corazón.

•    Evite recordar. Si logra acordarse de aquella persona a quien prometió amor eterno, de esa que llamó a las 2 de la mañana o de qué prendas se despojó, hay una gran probabilidad de náuseas, mareo y vómito.

•    Apenas pueda, ingrese a Facebook y “destagguéese” de fotos y videos. Eso sí, evite detenerse en el contenido, pues el malestar se aguzará cuando vea el video en donde intenta prender un fósforo con la cremallera de su pantalón, cómo imitó a Don Francisco o cómo bailó con su jefe el último hit de reggaetón.

•    Olvide sus matemáticas. Los expertos recomiendan evitar sumar el precio de siete botellas de tequila, restar ese valor del saldo de su cuenta bancaria, dividirlo por el número de personas que se aprovecharon de usted y multiplicarlo por los días que faltan para su próximo día de paga.

•    Mándese a hiptonizar.

•    No tome más alcohol para aliviar la resaca. De hecho, no vuelva a tomar: ESE es el mejor remedio contra la resaca.

•    Pensándolo bien, mejor recuerde sus matemáticas para analizar la ecuación: 0.5 de la resaca es mugre, 0.25 hambre y el 0.25 restante pura psicología, lo cual significa que: una buena ducha elimina la mitad del malestar, la mitad de esa mitad desaparecerá con una hamburguesa doble con queso, tocineta y fries, y en cuanto al cuarto restante, ese se aliviará tan pronto reconozca que lo suyo no es otra cosa que un agudo cuadro de falta de afecto y por lo mismo, pataleta. ¿Le quedó claro?

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