Los años 80, aquel paraíso de películas en Betamax y filmes mal doblados al español, fueron regidos por hombres que tenían músculos hasta en los párpados. A ellos, soldados de acero como el viejo Chuck, Sylvester y Arnold, les debemos algo importante: ser quienes somos hoy.
1 Gracias a este tipo de películas, aprendimos que para resolver todos los problemas del mundo (guerrilla, narcotráfico, dictadura, hambre, picazón, acné) lo único que se necesita es un, UNO solamente, soldado americano. 2 Que los malos tienen la piel un poco más oscura que los buenos. 3 Que las puertas son innecesarias. 4 Que hay armas con municiones infinitas. 5 Que todos los orientales saben karate. Y que así estos tengan un arsenal del lujo, prefieren enfrentarse a su enemigo con puños y patadas voladoras. 6 Que los guardianes siempre duermen de noche. 7 Que lo único que se necesita para desactivar una bomba es una tijera corta-cables que siempre tendremos a mano, que el cable que debe cortarse ha de ser el rojo y no el azul, y que debe hacerse faltando un segundo para que estalle hasta la madre. 8 Que no hace falta bañarse para seducir a la aldeana más agraciada. Y que la aldeana más agraciada, sea de donde sea, siempre sabrá hablar inglés. 9 Que todo, absolutamente todo (desde una sandía hasta una almohada), tiene la capacidad de explotar como si fuese un tanque de combustible. Y que se puede estar al lado de una explosión cuasi-nuclear y sin embargo recibir “un simple rasguño”. 10 Que existen los “simples rasguños”. 11 Que es posible luchar a muerte sin afectar un lindo peinado o un blower. 12 Que para despescuezar al enemigo tan solo hay que ubicarse a sus espaldas, poner las manos en sus mejillas, y, sin hacer mucho esfuerzo, girar su cabeza 180°. (No intentar en casa). 13 Que el Pentágono siempre está enterado de todo (pero nunca sabe nada). 14 Que para toda gran caída hay un río o montón de basura que amortigüe el golpe. 15 Que el enemigo usualmente tiene MUY mala puntería. 16 Que para que una granada explote, antes se le debe quitar el seguro con los dientes. 17 Que para curarse de un disparo y salvarse del desangramiento no hay sino que rasgarse un poco alguna vestidura y atársela alrededor del miembro afectado. Si el caso se agrava, eso sí, hay que proceder a extirpar el proyectil y luego a cauterizar la herida con la punta de un cuchillo calentado previamente en una fogata. 18 Que los malos siempre se ríen de crueles. Nunca de un chiste. 19 Que antes de asesinar al enemigo, siempre se deben pronunciar frases lapidarias del tipo “Hasta la vista, baby”. Y que si no se pronuncian frases lapidarias del tipo “Hasta la vista, baby”, el enemigo no morirá. Jamás. 20 Que en el mundo hay gente buena y hay gente mala. Que los buenos son los que están con los norteamericanos, y los malos, los que no.








